Gratias ago tibi, Domine
«¿No ha habido nadie, fuera de este extranjero, que volviera para dar gloria a Dios». “Ése era un samaritano”, dice Lucas para acentuar el desenlace del texto evangélico que escuchamos. “Construiré un altar al Señor, tu Dios”, dice Naamán, un extranjero agradecido, al verse curado. Las dos personas habían sido curadas, entre muchas. El leproso del…
