Tener un corazón humilde es la única condición para conocer a Dios
Por: Daniela y Giuseppe Gulino (Alleanza di famiglie). El evangelio de hoy comienza con la exultante alabanza de Jesús a Dios Padre: «Señor del cielo y de la tierra». En su infinita grandeza, sabiduría y benevolencia, el Señor del mundo se revela a los pequeños y a los sencillos. No son los presuntuosos, los soberbios, los arrogantes…
