Estás con nosotros porque es tu Espíritu el que nos hace capaces del amor más allá de nuestro límites
Por: Ermelinda y Franco Cidonelli (Alleanza di famiglie).
Queridos esposos:
Señor, ¡qué bello que nos recuerdas que no estamos solos en nuestra historia de matrimonio y de familia! El enemigo hace de todo para hacernos sentir solos y huérfanos, sobre todo en los momentos difíciles, porque sabe que somos más frágiles y dóciles, pero tú nos recuerdas que no nos has dejado huérfanos, que nos has dado tu Espíritu y que no estás en cielo, sino que habitas en nosotros, en nuestros hogares, en nuestros corazones y en nuestras relaciones, aunque a veces te perdamos de vista.
He aquí entonces el motivo de ese «Si me aman…». Todo está en ese «si…»; no porque sea la condición para tener tu Espíritu, sino porque es la manera de ver y sentir tu presencia viva. Si te amamos, si nos amamos, si amamos, nos damos cuenta de que verdaderamente tú estás ahí. Dices que estás con nosotros, en nosotros, entre nosotros, porque es tu Espíritu el que nos hace capaces del amor más allá de nuestro límites, que nos asombra, que te hace presente y nos hace acoger tus mandamientos, no como un deber sino como una necesidad del amor. Nosotros solo debemos desear y elegir amar, y tu Espíritu en nosotros nos hará capaces. Señor, danos la oportunidad de seguir eligiendo amar en cualquier lugar, como sea y siempre.
𝘈𝘮𝘰𝘳𝘪𝘴 𝘓𝘢𝘦𝘵𝘪𝘵𝘪𝘢
El amor de Dios se expresa «a través de las palabras vivas y concretas con que el hombre y la mujer se declaran su amor conyugal». Así, los dos son entre sí reflejos del amor divino que consuela con la palabra, la mirada, la ayuda, la caricia, el abrazo. Por eso, «querer formar una familia es animarse a ser parte del sueño de Dios, es animarse a soñar con él, es animarse a construir con él, es animarse a jugarse con él esta historia de construir un mundo donde nadie se sienta solo». (Francisco, AL, 321)
(Traducido del original en italiano).
EVANGELIO
Yo le rogaré al Padre y él les enviará otro Consolador.
✠ Del santo Evangelio según san Juan 14, 15-21
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Si me aman, cumplirán mis mandamientos; yo le rogaré al Padre y él les enviará otro Consolador que esté siempre con ustedes, el Espíritu de verdad. El mundo no puede recibirlo, porque no lo ve ni lo conoce; ustedes, en cambio, sí lo conocen, porque habita entre ustedes y estará en ustedes. No los dejaré desamparados, sino que volveré a ustedes. Dentro de poco, el mundo no me verá más, pero ustedes sí me verán, porque yo permanezco vivo y ustedes también vivirán. En aquel día entenderán que yo estoy en mi Padre, ustedes en mí y yo en ustedes. El que acepta mis mandamientos y los cumple, ése me ama. Al que me ama a mí, lo amará mi Padre, yo también lo amaré y me manifestaré a él».
Palabra del Señor.
