Para entregar hay que ser pobres, es decir, conscientes de las propias limitaciones
Para entregar hay que ser pobres, es decir, conscientes de las propias limitaciones Por: Maria y Sebastiano Fascetta (Alleanza di famiglie). 𝙀𝙙𝙪𝙘𝙖𝙧𝙣𝙤𝙨 𝙚𝙣 𝙡𝙖 𝙚𝙣𝙩𝙧𝙚𝙜𝙖. El evangelio de este XXXII domingo del tiempo ordinario, creemos que puede educarnos en el arte de la entrega, tan fundamental dentro de la relación de pareja y, en general, al interior…
