Es precisamente en nuestros hogares, en el espacio más íntimo, más verdadero, más cotidiano, donde Dios se encarna
Es precisamente en nuestros hogares, en el espacio más íntimo, más verdadero, más cotidiano, donde Dios se encarna Por: Maria y Sebastiano Fascetta (Alleanza di famiglie). En el corazón del prólogo del evangelio de Juan, de la liturgia del día de Navidad, se narra el misterio de la encarnación: «la Palabra se hizo hombre y habitó entre…
